Una Red Subterránea de Hongos Más Grande de lo Imaginado
Un reciente estudio ha revelado que la red subterránea de hongos en la Tierra es tan extensa que, si se extendiera en línea recta, abarcaría aproximadamente el 10% del tamaño de la Vía Láctea. Estas estructuras, conocidas como redes de hongos micorrícicos arbusculares, mantienen una simbiosis vital con la mayoría de las plantas terrestres, proporcionando nutrientes esenciales como nitrógeno y fósforo a cambio de carbono.
La primera cartografía global de las redes fúngicas
La investigación utilizó datos de más de 16,000 muestras de suelo provenientes de todo el mundo para generar el primer mapa global de estas redes. Este mapa muestra que en pastizales vírgenes, especialmente en zonas de alta altitud o tierras inundadas como los Everglades de Florida, el suelo superficial contiene cerca del 40% de la biomasa fúngica global. Esto demuestra la importancia crucial de estos espacios naturales como sumideros de carbono fiables, esenciales para la regulación climática.
Impacto de la agricultura y conservación urgente
El estudio también destaca la devastación causada por ciertas prácticas agrícolas, las cuales reducen en un 50% la densidad de estos hongos en los suelos cultivados. Aunque no se especificaron todas las técnicas agrícolas dañinas, el uso de fungicidas y fertilizantes nitrogenados y fosfatados parece ser un factor contribuyente. Por ello, los investigadores enfatizan la urgencia de conservar los pastizales naturales que albergan la red fúngica más densa del planeta.
Importancia funcional y futuro de la investigación
Estos hongos forman extensas redes de filamentos, llamados hifas, que actúan como tuberías bidireccionales, transportando nutrientes y carbono entre el suelo y las plantas. Se estima que estas redes absorben hasta 4.3 mil millones de toneladas de dióxido de carbono anualmente, lo cual representa cerca del 11% de las emisiones globales generadas por combustibles fósiles en 2021.
El mapeo global realizado con inteligencia artificial permitirá estudiar la distribución mundial y entender mejor funciones como la resistencia a sequías y enfermedades. Investigadores planean actualizar el mapa en los próximos cinco años para cerrar las lagunas en áreas poco muestreadas, como selvas tropicales y desiertos.
Para conocer más sobre la relación simbiótica entre plantas y hongos, puede visitar esta investigación sobre hongos patógenos en Australia.
Conclusión
Este descubrimiento marca un hito en la ciencia de la biodiversidad subterránea, iluminando la compleja red fúngica que sostiene la vida vegetal y el equilibrio climático en la Tierra. La protección y el estudio continuado de estas redes son fundamentales para enfrentar los retos ambientales globales.















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