Flock impulsa políticas y herramientas para controlar el abuso policial en sistemas de vigilancia
La startup tecnológica Flock ha anunciado recientemente una serie de políticas y herramientas diseñadas para evitar el mal uso de sus sistemas automatizados de lectura de matrículas y para aumentar la responsabilidad de sus clientes en las fuerzas policiales.
Entre las principales novedades, Flock recomienda ahora a las comisarías acortar el plazo de retención de datos de 30 a siete días. Además, ha introducido el “Modo Evidencia”, que se activa en casos excepcionales y requiere un número de caso específico para mantener los datos por más tiempo. También permiten configurar restricciones en el intercambio de datos según el tipo de delitos investigados.
Audit Assistance: la herramienta clave pero poco explicada
Destaca la introducción de “Audit Assistance”, una herramienta que detecta actividades anómalas y alerta para revisión administrativa. Si se identifica un comportamiento sospechoso, la función puede bloquear automáticamente el acceso de usuarios hasta que un administrador intervenga.
Desde su lanzamiento en abril, más de un tercio de los clientes de Flock ya la utilizan, y la empresa exige que todos la activen antes de fin de año. Esta función es presentada como un algoritmo capaz de señalar sesgos o patrones inusuales como búsquedas reiterativas de una misma matrícula por más de 30 días.
Sin embargo, Flock no ha detallado cómo funciona exactamente “Audit Assistance”. La empresa afirma que no se basa en aprendizaje automático o inteligencia artificial, sino que es una herramienta que detecta patrones atípicos de búsqueda para su revisión. Por ejemplo, una misma placa buscada con múltiples códigos de casos es una señal para investigar posible abuso. Es importante destacar que una señal no implica abuso definitivo, sino que merece análisis adicional.
Críticas sobre la efectividad y transparencia
Especialistas en privacidad y críticos de la empresa expresan escepticismo. Chad Marlow, asesor jurídico de ACLU, indica que no hay pruebas sólidas de que esta herramienta funcione con consistencia para prevenir abusos y pide una evaluación independiente para conocer su eficacia real.
Por su parte, Cooper Quintin de Electronic Frontier Foundation sostiene que aunque la herramienta funcione, los policías podrían encontrar formas de evadirla y que la verdadera solución es contar con leyes que limiten el uso de esta tecnología y requieran autorización judicial.
Rachel Levinson-Waldman, del Brennan Center, considera que hacer obligatoria esta función es un avance, pero insiste en que debería auditarse y transparentarse mejor su funcionamiento.
Antecedentes de abusos con la tecnología de Flock
El anuncio de estas medidas llega tras años de reportes donde funcionarios policiales han sido detenidos y sancionados por usar indebidamente las cámaras de Flock para acosar a personas con vínculos personales. Recientemente, tres exagentes del condado de Georgia fueron arrestados precisamente por esas causas, y se reconoce que la herramienta “Audit Assistance” fue clave para detectar esos abusos.
Flock no ha aclarado aún varios puntos sobre su nueva función, incluyendo estadísticas de exactitud, tasa de falsos positivos o negativos, ni si ha sido examinada por terceros independientes.
Conclusión
Flock avanza hacia un mejor control de su tecnología de vigilancia con nuevas políticas y herramientas, pero la falta de transparencia y datos científicos sobre la efectividad de estas medidas genera incertidumbre. La supervisión externa y una regulación legal son claves para asegurar que estas tecnologías realmente ayuden a prevenir abusos y se rindan cuentas adecuadamente.
Para más información sobre tecnologías de vigilancia y cuestiones de seguridad, puedes visitar TechCrunch – Security.
También te puede interesar el análisis sobre la autorización a empresas privadas para ciberataques contra delincuencia internacional en EE.UU.















Deja una respuesta