Condena a muerte para la presentadora egipcia Sarah Khalifa en caso de narcotráfico
La reconocida presentadora de televisión egipcia Sarah Khalifa ha sido sentenciada a muerte por ahorcamiento junto a otras 11 personas, tras ser hallados culpables de tráfico de drogas. Este veredicto se produce luego de que las autoridades descubrieran que formaban parte de una red criminal dedicada a importar ingredientes usados en la producción de narcóticos para su comercialización ilegal.
Detalles del caso y evidencia presentada
Según el informe del diario estatal al-Ahram, además del tráfico de drogas, el grupo poseía armas y municiones de manera ilegal. Durante el juicio, se incautaron más de 750 kilogramos de narcóticos y materias primas importadas para su fabricación. Asimismo, se presentaron testimonios de 20 testigos y pruebas digitales, incluyendo grabaciones de conversaciones y videos, que respaldan las acusaciones.
Khalifa, de 39 años y popularmente conocida por su programa de televisión Mission Impossible, centrado en temas criminales, ha rechazado las imputaciones que se le hacen. En la última audiencia, cuando fue interrogada sobre su posible implicación, afirmó no haber visto drogas hasta que fue fotografiada dentro de las oficinas de la Autoridad Antinarcóticos, lo que genera controversia sobre su responsabilidad real.
Sentencias y apelaciones
Además de las 12 personas condenadas a muerte, nueve acusados recibieron penas de prisión perpetua y siete fueron absueltos. El abogado de Khalifa anunció que presentará un recurso de apelación contra la sentencia capital.
Es importante mencionar que la confirmación final del veredicto se realizó después de que el tribunal recibiera un fallo religioso del gran muftí de Egipto, un requisito legal indispensable en casos de pena de muerte.
Contexto y cifras sobre pena de muerte en Egipto
Según el informe de Amnistía Internacional 2025, Egipto registró 492 sentencias de muerte durante ese año, ejecutándose 23. El reporte destaca que algunos de los crímenes por los cuales fueron aplicadas estas penas, como el narcotráfico y la violación, no se consideran homicidios intencionales, contexto en el cual la pena capital debería ser aplicada con restricción conforme a estándares internacionales.
Conclusión
El caso de Sarah Khalifa resalta la magnitud y severidad de la lucha contra el narcotráfico en Egipto, así como las complejidades legales y sociales que envuelven la administración de justicia en casos relacionados con drogas. La vigilancia internacional continúa sobre estas prácticas judiciales, especialmente en lo que respecta a la aplicación de condenas a muerte.










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