Galaxias jóvenes en el universo eran mucho más turbulentas y caóticas
El telescopio espacial James Webb (JWST) ha descubierto que las galaxias formadas en los albores del universo tenían una dinámica mucho más caótica de lo que se pensaba. Este hallazgo revolucionario proviene del estudio de más de 250 galaxias en épocas comprendidas entre 800 millones y 1.5 mil millones de años después del Big Bang, un período crucial en la evolución cósmica.
Resultados inéditos gracias a la avanzada tecnología del James Webb
Utilizando la avanzada cámara infrarroja cercana (NIRCam) del JWST, los investigadores pudieron observar la turbulencia en el movimiento del gas dentro de estas galaxias, lo que reveló que la mayoría de ellas no eran discos estables y ordenados, como nuestra Vía Láctea, sino estructuras caóticas en constante formación y cambio.
Esta turbulencia es causada principalmente por grandes cantidades de gas que alimentan intensos procesos de formación estelar y generan inestabilidades gravitacionales pronunciadas en las galaxias jóvenes.
De la inestabilidad a la madurez galáctica
Los datos obtenidos permiten trazar la transformación de estas galaxias iniciales, mostrando cómo pasaron de estados turbulentos y llenos de actividad violenta a convertirse en estructuras más armónicas y organizadas a medida que envejecían y acumulaban masa.
A medida que las galaxias maduraron, el gas disponible se consumió en la formación de estrellas, reduciendo la turbulencia y permitiendo que los discos galácticos crecieran y evolucionaran de forma más ordenada.
Perspectivas futuras y próximas investigaciones
El equipo encabezado por la astrofísica Lola Danhaive planea continuar investigando los flujos de gas dentro de cada galaxia, diferenciando entre el gas que entra a la galaxia, menos enriquecido químicamente, y el gas que sale, más cargado de elementos producidos por las estrellas.
Comprender estos flujos permitirá aclarar aún más cómo algunas galaxias desarrollan diferentes velocidades de rotación y otros fenómenos dinámicos.
Este trabajo demuestra la importancia crucial de la tecnología del James Webb para abrir nuevas ventanas al estudio de la formación galáctica temprana, un campo con mucho por descubrir y que revolucionará nuestra comprensión del cosmos.
Para más detalles sobre la revolución en la exploración espacial, puedes consultar la revolución tras el vuelo 10 del Starship de SpaceX.
















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