Innovación médica que podría revolucionar las listas de espera de trasplantes
Un grupo de investigadores españoles ha logrado un hito en la medicina regenerativa al realizar con éxito el primer trasplante de minirriñones humanos en cerdos. Este avance podría ser clave para aprovechar miles de órganos donados que suelen descartarse y así combatir la creciente demanda de trasplantes a nivel mundial.
¿Qué son los minirriñones y cómo funcionan?
Los minirriñones, también conocidos como organoides, son pequeñas estructuras cultivadas a partir de células madre humanas que reproducen la complejidad celular de los riñones reales. Aunque al inicio son diminutos, estos organoides contienen hasta 19 tipos distintos de células especializadas, suficientes para integrarse en un órgano receptor.
Este proceso de cultivo controlado y en masa, llevado a cabo por el equipo liderado por la científica Nuria Montserrat, permite crear hasta 30,000 minirriñones en un solo experimento, garantizando su calidad y viabilidad para aplicaciones médicas futuras.
Integración en riñones porcinos y futuros pasos
Utilizando máquinas de perfusión normotérmica, una tecnología que mantiene órganos vivos y oxigenados fuera del cuerpo, los investigadores implantaron los minirriñones humanos en riñones de cerdo. Posteriormente, estos riñones fueron trasplantados de nuevo a los cerdos vivos, demostrando la funcionalidad de los organoides y la ausencia de rechazo inmunológico.
Este procedimiento representa un avance prometedor para la regeneración de órganos humanos y para aumentar la disponibilidad de riñones en trasplantes mediante la recuperación y mejora de órganos descartados.
Contexto global y desafíos
A nivel mundial, las listas de espera por órganos, y en particular por riñones, se extienden cada año. En Estados Unidos, 17 personas mueren diariamente a la espera de un trasplante renal, mientras que un nuevo paciente ingresa cada nueve minutos a la lista. En España, líder mundial en donaciones, miles de órganos no son utilizados por diversas causas, aumentando la necesidad de soluciones innovadoras.
Los organoides humanos podrían usarse para tratar órganos donados descartados, órganos afectados por enfermedades o daños, e incluso mejorar la compatibilidad en xenotrasplantes (de animal a humano). Sin embargo, aún quedan retos técnicos y éticos para validar esta técnica a largo plazo y en humanos.
Opiniones expertas y próximos movimientos
Expertos como el inmunólogo Jordi Ochando y la nefróloga Beatriz Domínguez-Gil destacan el potencial de esta innovación para reducir el rechazo y acelerar tratamientos. La investigación está respaldada por colaboraciones entre instituciones de España y Estados Unidos, y gracias a acuerdos con hospitales españoles, se inicia la investigación con órganos humanos descartados.
El equipo publicará el estudio completo en Nature Biomedical Engineering, y aunque la aplicación clínica está distante, abre una vía urgente para enfrentar la crisis global de disponibilidad de órganos.
















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