Una cavidad gigante de radiación cósmica se detecta entre la Tierra y la Luna
Un estudio reciente realizado con datos obtenidos por la nave lunar china Chang’e-4 reveló una región con reducción significativa de radiación de rayos cósmicos cerca de la Luna. Este hallazgo podría transformar la forma en que se planifican las exploraciones lunares, mejorando la seguridad de los astronautas.
Los rayos cósmicos galácticos representan uno de los mayores peligros de radiación para los viajeros espaciales fuera de la órbita baja terrestre. Estas partículas de alta energía penetran las naves espaciales y los tejidos humanos, aumentando el riesgo de daño al ADN y de cáncer. A medida que se planean más misiones tripuladas a la Luna, incluido el esperado lanzamiento de la misión Artemis II por la NASA, comprender mejor el comportamiento de la radiación es crucial para minimizar la exposición de los astronautas durante las actividades en la superficie lunar.
Hallazgo inesperado: La sombra magnética de la Tierra se extiende más allá
El equipo de investigación, utilizando datos recogidos en más de 31 ciclos lunares entre enero de 2019 y enero de 2022, identificó una “cavidad” o reducción de aproximadamente un 20% en la intensidad de protones de rayos cósmicos de baja energía (9.18 a 34.14 MeV) durante las horas matutinas lunares, unas horas después del amanecer en la Luna. Esta región se relaciona con la influencia de la magnetosfera terrestre que bloquea parcialmente estas partículas, extendiéndose más allá de lo que se creía anteriormente.
Según el profesor Robert Wimmer-Schweingruber, autor del estudio y experto del Instituto de Física Experimental y Aplicada de la Universidad de Kiel en Alemania, la radiación en la superficie lunar disminuye durante la mañana local, lo cual representa un momento óptimo para reducir la exposición de los astronautas en futuras misiones.
Implicaciones para futuras exploraciones lunares
Los resultados del estudio desafían la idea predominante de que los rayos cósmicos se distribuyen de forma homogénea en el espacio entre la Tierra y la Luna. La influencia magnética terrestre, que se sabía afecta a la cola magnética (magnetotail) en la parte nocturna, también parece extenderse hacia el lado diurno, generando esta cavidad de baja radiación. Esta información podría ser clave para los planificadores de misiones espaciales que buscan maximizar la seguridad en las operaciones lunares.
Las investigaciones podrían ampliarse con conjuntos de datos más extensos para definir con mayor precisión el tamaño y comportamiento de esta cavidad. Así, se podría implementar una estrategia sencilla: programar las actividades lunares para las horas de la mañana local para aprovechar esta reducción natural de la radiación, análogamente a cómo en la Tierra preferimos aprovechar las horas matutinas para evitar la radiación solar intensa.















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