China avanza hacia una histórica misión tripulada a la Luna para 2030
China está decidida a aterrizar astronautas en la superficie lunar antes del 2030, apoyándose en avances tecnológicos significativos y un firme compromiso financiero. La misión lunar china, que se prevé para esa fecha, podría posicionar al país asiático como una potencia espacial de primer orden y redefinir el equilibrio de poder en la exploración espacial, especialmente si logra superar a la NASA en su misión Artemis III planeada para 2027.
Progresos tecnológicos y hoja de ruta lunar
Desde que lanzó a su primer astronauta, Yang Liwei, en 2003, China ha dado pasos sólidos en su programa espacial. Ha logrado misiones consecutivas tripuladas, incluida una caminata espacial, y la construcción de la estación espacial Tiangong, que será la única en órbita terrestre cuando la Estación Espacial Internacional se retire en 2030.
Su excepcional familia de cohetes Long March, con una tasa de éxito aproximada del 97%, cuenta con más de 16 modelos operativos. En agosto de 2025, China realizó pruebas terrestres del nuevo modelo Long March 10, diseñado para lanzar la nave Mengzhou, que reemplazará a la emblemática Shenzhou y transportará hasta seis astronautas tanto a la órbita terrestre como hacia misiones lunares.
El módulo de aterrizaje y la cápsula Mengzhou
La misión lunar incluirá el uso del módulo de aterrizaje Lanyue, un sistema de dos segmentos (etapa de descenso y propulsión) que albergará a dos astronautas para aterrizar en la Luna. El módulo pesa cerca de 26 toneladas y su prueba no tripulada está programada para 2028 o 2029, precediendo la misión lunar tripulada en 2030.
Significado estratégico y geopolítico
Más allá de los logros técnicos, la misión lunar china es una muestra clara de su visión a largo plazo y capacidad financiera, siendo el segundo país con mayor inversión en programas espaciales gubernamentales, con 19 mil millones de dólares en 2024. El éxito de esta empresa marcará un antes y un después en la gobernanza lunar y en la influencia que Pekín tendrá sobre las futuras regulaciones y research agendas espaciales.
Como destacó el exadministrador asociado de la NASA Mike Gold, los países que lleguen primero a la Luna serán quienes impongan las reglas del juego en esta nueva era espacial. Por ello, el logro de China adquiere un valor estratégico más allá del prestigio científico y tecnológico.
Contexto competitivo: China vs. Estados Unidos
La NASA planea enviar astronautas con Artemis III en 2027, pero posibles retrasos podrían acercar la fecha de aterrizaje estadounidense a la de China. Esto ha generado inquietud en el sector espacial estadounidense sobre la pérdida de liderazgo espacial y la consolidación del dominio chino en órbita lunar.
Para mayor contexto sobre la competencia espacial actual, recomendamos leer nuestro análisis de la misión espacial de Blue Origin y NASA a Marte, que complementa esta discusión sobre exploración y rivalidades en el espacio.
Implicaciones futuras
El programa lunar chino demuestra que su progreso espacial es sostenido y sólido, gracias a su trayectoria de décadas y a una inversión constante. Esto abre la puerta a una nueva era donde China no solo es un actor más, sino un líder con capacidad para moldear políticas internacionales y aventuras científicas fuera de la Tierra.
La exploración lunar se prepara para un capítulo innovador, con China empujando los límites y marcando la pauta para próximas décadas en la carrera espacial global.
















Deja una respuesta