Una parte ancestral del cerebro que procesa la visión de forma independiente
Un descubrimiento revolucionario demuestra que el colículo superior, una región cerebral primitiva, puede interpretar la información visual sin la intervención del córtex. Este hallazgo desafía la creencia tradicional de que solo las regiones cerebrales superiores realizan cómputos visuales complejos, revelando que circuitos neuronales ancestrales guían nuestra atención y percepción.
El colículo superior: un radar visual milenario
El colículo superior actúa como un radar incorporado que recibe señales directas desde la retina antes que el córtex. Esta estructura es la responsable de detectar estímulos relevantes, como movimientos o cambios bruscos en el entorno, y dirigir nuestra mirada hacia ellos para priorizar la información.
Investigadores utilizaron técnicas avanzadas, incluyendo optogenética con patrones específicos, electrofisiología y modelado computacional, para estudiar esta área en cerebros de ratón. Descubrieron que el colículo superior puede suprimir la respuesta visual central si la zona circundante se activa, un proceso llamado interacción centro-periferia fundamental para detectar bordes y contrastes visuales.
Implicaciones evolutivas y cognitivas
Este sistema visual antiguo, presente en todos los vertebrados, sugiere que las capacidades para filtrar y priorizar estímulos visuales esenciales son mecanismos evolutivamente conservados que constituyen la base de una visión eficiente y necesaria para la supervivencia, como detectar peligros o movimientos.
El hallazgo tiene también significado clínico, ya que entender la participación de estas estructuras en la atención puede ayudar a entender trastornos como déficit atencional, hipersensibilidad sensorial y lesiones cerebrales traumáticas.
Un estudio internacional que amplía el conocimiento sobre la visión
Esta investigación conjunta entre instituciones de España, Suecia y Estados Unidos resalta la importancia de los circuitos subcorticales en el procesamiento visual. Además, un capítulo reciente publicado en la serie Evolution of Nervous Systems amplía esta perspectiva, comparando estructuras semejantes al colículo superior en diversos animales.
Como explica Andreas Kardamakis, líder del estudio, «la evolución no reemplazó estos sistemas antiguos, sino que se construyó sobre ellos. Seguimos confiando en este hardware básico para decidir dónde mirar y qué ignorar».
Este avance científico abre nuevas líneas para investigar cómo el colículo superior influye en la atención y el comportamiento en ambientes con exceso de estímulos visuales.
Para detalles científicos y metodología, puede consultarse el artículo original publicado en PLOS Biology.
















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