Impacto de Neandertales y cazadores-recolectores mesolíticos en los paisajes europeos
Un estudio reciente demuestra que tanto los neandertales como los cazadores-recolectores del Mesolítico modificaron significativamente la vegetación y el paisaje europeo miles de años antes del surgimiento de la agricultura. Estas poblaciones humanas influyeron en hasta un 47% de la distribución de tipos de plantas, principalmente gracias al uso del fuego y a la caza de grandes herbívoros.
Mediante avanzadas simulaciones computacionales y análisis de polen, investigadores internacionales concluyeron que los factores naturales como el cambio climático, los grandes animales y los incendios espontáneos no explican por sí solos los cambios ecológicos observados en la prehistoria europea.
Periodos clave y especies involucradas
El análisis se centró en dos épocas cálidas del pasado: el Último Interglacial (hace entre 125,000 y 116,000 años) cuando los neandertales eran los únicos humanos en Europa, y el Holoceno Temprano (hace entre 12,000 y 8,000 años), época de los cazadores-recolectores mesolíticos Homo sapiens.
Durante el Último Interglacial, Europa albergaba una megafauna diversa que incluía elefantes, rinocerontes, bisontes y aurochs. Ya en el Mesolítico, esta megafauna había disminuido notablemente debido a la actividad humana, especialmente la caza intensiva.
La influencia de la caza en la vegetación
La caza de grandes animales redujo su número, lo que llevó a un crecimiento más denso de la vegetación. Los neandertales cazaban animales colosales, como elefantes de hasta 13 toneladas, influyendo indirectamente en el ecosistema. Sin embargo, su impacto fue menor debido a su baja densidad poblacional en comparación con los Homo sapiens del Mesolítico, quienes transformaron más profundamente la cobertura vegetal.
Un enfoque interdisciplinario y tecnológico
El estudio combinó ecología, arqueología, palinología y uso de algoritmos de inteligencia artificial para modelar múltiples escenarios, identificando las interacciones humanas con el medio ambiente de manera exhaustiva.
Como señala el profesor Jens-Christian Svenning de la Universidad de Aarhus, «la inclusión de la actividad humana fue clave para explicar las formas de vegetación que observamos en los registros de polen, algo que no podía lograrse solo con fuerzas naturales».
Esta investigación revaloriza la noción de que los paisajes europeos fueron ecosistemas prístinos antes de la agricultura, destacando un papel activo de humanos prehistóricos en la creación y modificación de su entorno natural.
Perspectivas futuras
Los autores recomiendan ampliar estudios para otros períodos y regiones del mundo, como las Américas y Australia, donde no hubo presencia previa de homínidos distintos a Homo sapiens, lo que permitiría comparaciones valiosas sobre la influencia humana en los ecosistemas antiguos.
Además, enfatizan que es indispensable continuar con estudios detallados locales para profundizar en la comprensión de cómo las comunidades humanas primigenias moldearon el paisaje.
Para más información, consulte el artículo científico original publicado en PLOS One.
Este revelador estudio nos invita a reconsiderar el impacto humano en la naturaleza desde tiempos muy remotos, abriendo nuevas líneas de investigación en la historia ecológica y la arqueología.
















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